Partiendo de mi exposición de ayer sobre el Derecho Divino — que está por encima de cualquier estado, me pregunto si, ¿los Cristianos debiésemos seguir en una esclavitud impuesta sobre nosotros por parte de un estado tiránico que confisca más de la mitad de nuestros ingresos en impuestos, que proactivamente regula nuestra conducta como un Gran Hermano, y que mantiene nuestros hogares amenazados por no pagar impuestos varios?
Al principio de Su ministerio aquí en la tierra,Cristo divinamente advirtió a los Cristianos a que huyeran de las persecuciones venideras y de la destrucción de Jerusalén. Huir es una forma de preservación, que está intrínsicamente relacionado con la auto-defensa. No olvidemos que Pablo, por ejemplo, se defendió en el tribunal y llegó al extremo de esperar a que Alejandro el Calderero fuese temporalmente castigado por Dios. Dice en 2 Timoteo 4:15 y 16:
Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestra palabra.
Pablo también instruye a aquellos que son esclavos que debiesen aprovechar la oportunidad de hacerse libres si así pueden hacerlo: “¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más” (1 Corintios 7:21). Por lo tanto, los Cristianos tenemos que tratar de ser libres de la esclavitud y la tiranía siempre que fuese posible.
Comprendamos cuando es apropiado que los Cristianos resistan por la fuerza a los tiranos y predadores – incluso con fuerza mortífera. Considere lo siguiente:
(1) un hermano Cristiano atacándole con una navaja; (2) unos atracadores Rumanos armados u otro predador español o quien sea entra en su hogar por la noche; (3) la mafia local, si hay una, quiere obligarle a pagar el impuesto revolucionario; (4) un delincuente o su pandilla trata de violar a una chica a las puertas de un bar y luego nos amenazan si somos testigos de lo ocurrido; (5) El estado español que está extorsionando “legalmente” a la gente para que pague dinero y que se ha convertido en un predador múltiple – quizá incluso violando la ley de Dios.
En mi opinión los Cristianos pueden resistir de manera apropiada en cualquiera de los casos anteriores. La lógica es indisputable. El hecho que el predador en el caso # 5 haya sido elegido por el pueblo no hace ninguna diferencia. Tampoco hace ninguna diferencia que el gobierno representativo esté produciendo tiranía. No debiésemos condonar el aborto o la esclavitud sólo porque los líderes estatales elegidos lo sancionen. Si los líderes del estado se comportan como criminales entonces se exponen a ser eliminados justamente por aquellos que eligieron defenderse a sí mismos. Por eso existe la II Enmienda en la Constitución de los EEUU, pues los padres de la patria estadounidense querían que los ciudadanos pudiesen defenderse del estado. Matar a los matones, eliminar a los criminales y resistir contra la tiranía son actividades apropiadas para un Cristiano – dependiendo de las circunstancias.
Hoy, tristemente, muchos Cristianos tienen un lío en el pensamiento y han abandonado los ideales y las premisas del Nuevo Testamento. Respaldan, equivocadamente, al estado tirano. En lugar de eso, los Cristianos debemos trabajar en contra de nuestro enemigo el estado y sus políticas proactivas de cualquier tipo. Por lo tanto, afirmo que tenemos que defendernos del estado, justo como deberia ser contra cualquier otro criminal u organización delictiva. Al mismo tiempo los Cristianos debemos respaldar un GOBIERNO limitado, establecido para protegernos (y a los que no sean Cristianos) de predadores y así beneficiar indirectamente a todas las fuerzas del bien y de nuestra misión en el mundo, que no debe ser otra cosa que la lucha por la libertad, y, si somos Cristianos, para que impere el Derecho Divino que es el único capaz de controlar al Estado tirano y sus defensores.
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May 15, 2008 at 12:05 am
¡Viva la libertad! ¡Viva la religión! Pero no sé en qué orden ni si sobra lo primero.
May 15, 2008 at 8:55 am
Iracundo: es una buena cuestión…a veces me cuesta decidir el orden de las dos, aunque mis instinctos más “humanos” me dicen que primero tiene que venir la libertad, luego la religión…la religión es imposible sin libertad…la religión, y con “religión” hablo de la fé y solo la fé…solo puede nacer de la libertad, únicamente…de ahi a que los protestantes como yo nos tuvimos que rebelar hace siglos contra la Iglesia estatalista Católica y nació el orígen de un liberalismo que se iba a extender…como pasó en los principios de EEUU.
May 15, 2008 at 10:58 am
“Partiendo de mi exposición de ayer sobre el Derecho Divino — que está por encima de cualquier estado”
¡Vivan las teocracias liberales! ¡y viva el liberalismo teocrático!
May 15, 2008 at 11:13 am
Yo no creo en una teocracia ni en el liberalismo teocrático. Lo teocrático es para la Iglesia y sus fieles…el liberalismo para lo demás. A ver si el estado español deja de financiar de una vez a las confesiones.
May 15, 2008 at 12:53 pm
Tantos cristianos han cometido la estupidez de querer imponer sus ideas que ahora todo lo que huela a cristianismo será necesariamente tachado de impositivo. Casi más valdría que los cristianos se autodenominasen teócratas, y no liberales, aunque estemos en Red Liberal y esto suene políticamente incorrecto. Es mucho más acorde con la realidad. Después de todo, la teocracia es el Gobierno de Dios -no el Gobierno de la Iglesia- y es el fin que los cristianos aguardan tras el Apocalipsis.
Los que han leído a Karl Popper repiten que la pregunta no debe ser ¿quién debe gobernar?, sino cómo protegernos de quiénes gobiernan, sean quienes sean. En ese sentido, supeditar el gobierno a un sistema de creencias mayoritarias o minoritarias puede resultar tan nefasto para las sociedades abiertas como el nacionalsocialismo. En eso estoy plenamente de acuerdo y no admite mucha discusión.
Pero el cristianismo no defiende tal pensamiento de la misma forma. Los cristianos creen que el reino de Dios no es de este mundo y que los gobiernos terrenales son necesariamente temporales. La Biblia apunta a un único gobernante supremo, Dios mismo, que hace “llover sobre justos e injustos”, sobre creyentes y agnósticos y ateos, y aguanta pacientemente los males hasta el Día del Juicio. Del cristianismo se puede incluso extraer que deben respetarse a las autoridades humanas, porque están puestas por Dios (”Ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuere dada de arriba”, en el Evangelio; y en Romanos 13, “Sométase toda persona a las autoridades superiores”; y en Tito 3, “Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan”
y el pago de los impuestos al César (”Dad al César lo que es del César…”, otra vez el Evangelio), lo que conduce a un aparente determinismo, bastante más complejo, en el que no me voy a detener. Sólo en los casos en que a los cristianos se le daba a elegir entre obedecer a Dios o a los hombres (Hechos 5) estaba justificada la desobediencia al poder; creo que por una cuestión de testimonio y respeto por la ley y el orden, no porque confien en el poder terrenal.
Ahora bien, ¿cómo mezclar el cristianismo con los Estados terrenales cuando la fe cristiana pasa a ser mayoritaria en Occidente? ¿puede crear más bienes que males en las sociedades libres? ¿deben legislarse “leyes cristianas” y obligar a los no creyentes o seguidores de otras confesiones a cumplirlas? Yo creo que no, y aunque la mayoría fuera cristiana, debería legislarse sobre los fundamentos de una sociedad abierta, sin tener jamás la tentación de imponer la moral mayoritaria a las minorías empleando los instrumentos del Estado. Cada cual es responsable de sí mismo.
Si los cristianos quieren defender unas tesis en el terreno humano, lo mejor es que empleen razonamientos humanos. Si quieren predicar el Evangelio, mientras nuestras leyes e instituciones les permitan hacerlo, deberán utilizar las “armas espirituales” para enfrentarse en la calle al relativismo moral y religioso y no los instrumentos carnales del Estado. Si el laicismo llegara a atentar contra la moral privada, como me temo que hará, la única forma de que lo denuncien y les tomen en serio es defendiendo postulados racionales y dando ejemplo a la sociedad de que no quieren privilegios porque su reino no es de este mundo. Aún así seguiremos dudando de laicistas y teócratas, como debe ser.
Un saludo, y disculpe la extensión.
May 15, 2008 at 1:56 pm
Creo que en Irán existe un Estado bastante parecido a lo que a ti te gusta. Hay un consejo de ayatolás que aplican el derecho divino para que el Estado no se pase un pelo. Me parece patético protestar contra el Estado para exigir a cambio una teocracia. Supongo que serás de los que piensan que Stalin era liberal o algo así.
May 15, 2008 at 2:55 pm
libertymad: ¿en Irán? ¿quién está hablando aquí de una teocracia? eso es ridículo comparar lo que yo digo con lo que ocurre en Irán donde hay una “iglesia” de estado…pero no te atrevas a negarme que el gobierno y Dios son inseparables.
May 15, 2008 at 3:31 pm
Estimado Samuel:
“Tantos cristianos han cometido la estupidez de querer imponer sus ideas que ahora todo lo que huela a cristianismo será necesariamente tachado de impositivo. Casi más valdría que los cristianos se autodenominasen teócratas, y no liberales, aunque estemos en Red Liberal y esto suene políticamente incorrecto. Es mucho más acorde con la realidad. Después de todo, la teocracia es el Gobierno de Dios -no el Gobierno de la Iglesia- y es el fin que los cristianos aguardan tras el Apocalipsis.”
Ocurre que para nosotros, el reino de Dios (usted acierta con la frase, porque así es), para nosotros los Calvinistas, el reino de Dios ya está aquí, el milenio ya pasó…somos postmileniales.
Dice ud. que “Los que han leído a Karl Popper repiten que la pregunta no debe ser ¿quién debe gobernar?, sino cómo protegernos de quiénes gobiernan, sean quienes sean. En ese sentido, supeditar el gobierno a un sistema de creencias mayoritarias o minoritarias puede resultar tan nefasto para las sociedades abiertas como el nacionalsocialismo. En eso estoy plenamente de acuerdo y no admite mucha discusión.”
Y yo también estoy plenamente de acuerdo con Popper. Resulta que precisamente por eso, el único capaz de proteger a todos de quiénes gobiernan es Dios (entiendase como “Dios luego desarrollo del derecho)…por otra parte, eso que digo no tiene nada de “revolucionario” ni “teocrático”…¿Es la declaración de independencia Jeffersoniana teocrática? no. Aquí no se trata de supeditar el gobierno a un sistema de creencias sino de someterlo al control de Dios (entendamos “dios”, de nuevo, con lo Divino…con algo más allá del hombre).
Dice ud: “Pero el cristianismo no defiende tal pensamiento de la misma forma. Los cristianos creen que el reino de Dios no es de este mundo”
según qué cristiano sea el que hablemos…nosotros, los de tradición y teología Calvinista pensamos todo lo contrario: el reino de Dios es ahora, y en todos los sitios, en todos los tiempos…porque Dios es soberano.
“y que los gobiernos terrenales son necesariamente temporales. La Biblia apunta a un único gobernante supremo, Dios mismo, que hace “llover sobre justos e injustos”, sobre creyentes y agnósticos y ateos, y aguanta pacientemente los males hasta el Día del Juicio. Del cristianismo se puede incluso extraer que deben respetarse a las autoridades humanas, porque están puestas por Dios (”Ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuere dada de arriba”,”
esto da para una discusión teológica bastante larga pero entiendo este versículo de otra manera.
Dice ud: “deben legislarse “leyes cristianas” y obligar a los no creyentes o seguidores de otras confesiones a cumplirlas?”
no se trata de legislar “leyes cristianas” sino de reconocer el orígen del derecho, que solo es procedente de Dios (por ejemplo los 10 mandamientos de Moisés)…porque todo el mundo legisla moralidad. ¿O es que me va a negar que por ejemplo la ley contra la violencia de género no responde a una moralidad…aunque en este caso sea falsa? Toda ley es moral…ya sea “cristiana” o “socialista” o lo que sea.
Yo no he hablado de estado…de hecho, por eso abogo por abolir al estado…pero el gobierno es otra cosa…no es lo mismo gobierno que estado.
dice ud: “mientras nuestras leyes e instituciones les permitan hacerlo,”
pero es que la ley de Dios está por encima de las leyes e instituciones hechas por el hombre…entre servir a Dios o al estado, como Cristiano hablo, hay que cumplir con la ley de Dios (si existe contradicción entre estado y Dios)…
“deberán utilizar las “armas espirituales” para enfrentarse en la calle al relativismo moral y religioso y no los instrumentos carnales del Estado.”
totalmente de acuerdo…aunque yo no defiendo ni he defendido nunca utilizar los instrumentos del estado, carnales, para imponer una religión sobre otra.
“Si el laicismo llegara a atentar contra la moral privada, como me temo que hará, la única forma de que lo denuncien y les tomen en serio es defendiendo postulados racionales y dando ejemplo a la sociedad de que no quieren privilegios porque su reino no es de este mundo.”
no no…si no se trata de privilegios, se trata del sitio adecuado para los gobernantes…nosotros simplemente les recordamos que se tienen que limitar…no es una opción, es una obligación que tienen. Yo, de hecho, no quiero financiación para NINGUNA iglesia…la Iglesia ha de ser totalmente independiente y alejada lo mas posible del gobierno…no colaboradora.
“Aún así seguiremos dudando de laicistas y teócratas, como debe ser.”
No soy teócrata…y dudo de los dos…aunque los laicistas son igual que los teócratas de verdad, solo que a la inversa.
Un saludo y gracias por la buena respuesta.
May 26, 2008 at 5:32 am
Estoy totalmente de acuerdo con usted en lo que expone en este mensaje. Es muy cierto que, luego del período de la “estatalización de la iglesia” o de la “igleciación del Estado”, la vasta mayoría de los creyentes adoptaron una errónea posición de que el cristiano no debe tener nada que ver con el Estado, creyendo que han de someterse ciegamente a todo precepto que venga de parte de los gobernantes. Se han torcido versículos como aquel que dice “dad al César lo que es el César, y a Dios lo que es de Dios” para que el creyente olvide que el Estado es un área para con la cual el cristiano también tiene responsabilidad.El cristiano tiene la responsabilidad de denunciar el mal, predicar el evangelio, y luchar por el bien. Ha de ser un llamado integrado, y lamentablemente esto no se está cumpliendo.
En el caso específico del país en donde vivo, la República Dominicana, el actual presidente de la nación, Dr. Leonel Fernández, así como los ministros de su gobierno, han abusado de su autoridad bárbaramente, lo que puedo describir como si éstos escupieran sobre las leyes y el rostro de Dios mismo. Es triste que muchos de los creyentes hayan quedado callados ante tal atrocidad. Por supuesto: hay una separación entre la Iglesia y el Estado, pero si es el Estado el encargado de impartir justicia y es el primero en no hacerlo, el cristiano como individuo, como ciudadano, tiene el deber de rechazar tal situación.